Manifestaciones 8M

Las feministas de Podemos se echarán a la calle el 8M con un protocolo sanitario elaborado por ellas

feministas 8M
Manifestación del 8M. (Enrique Falcón)
Pelayo Barro

Las plataformas feministas vinculadas a Podemos y alentadas por los de Pablo Iglesias se preparan para echarse a la calle el próximo 8M. Sólo en Madrid, las convocantes han organizado cuatro manifestaciones en diversos puntos de la ciudad. Ante las críticas por reeditar esas marchas, como hicieron el pasado 2020 en pleno auge de la pandemia, las organizadoras se defienden alegando que se van a cumplir todas las medidas de seguridad gracias a un protocolo de medidas sanitarias que han elaborado ellas mismas.

Sanidad les ha instado a no hacerlo, pero las organizaciones convocantes de este 8M que están vinculadas a Podemos -hay otros actos que surgen desde UGT- han confirmado que saldrán a la calle. «Nos movilizaremos con responsabilidad colectiva, en diálogo con el Ministerio de Sanidad y con la Delegación de Gobierno, pero nadie nos puede callar en nuestro derecho democrático de movilizarnos», insisten. Sin embargo, lo harán bajo sus propias reglas.

Su propio protocolo

Las convocantes feministas de este 8M aseguran que «se van a respetar todas las medidas sanitarias con un protocolo elaborado con expertas y sanitarias». Según ha podido saber OKDIARIO, ese protocolo es un documento de «buenas prácticas» que están creando una serie de simpatizantes del movimiento -algunas de ellas participantes de él-, con diferentes experiencias laborales y vinculación con en el mundo sanitario.

Se trata de un protocolo ajeno al Ministerio de Sanidad que el feminismo convertirá en un ‘manual contra contagios’ y que, como es de esperar, permitirá flexibilizar las recomendaciones de Sanidad para poder realizar las acciones callejeras que están planteando. Actos sobre los que, de momento, guardan total secreto.

Lo que sí se sabe es que estas asociaciones de la Comisión 8M están alentando «a las vecinas a acercarse a las convocatorias más cercanas» que «se realizarán concentraciones en los barrios y pueblos de Madrid». Las organizadoras admiten que las medidas de seguridad sanitaria se lo ponen difícil este año: «En cuanto a la acción central este año hemos tenido que ser muy creativas».

Esa «acción central» de la que se desconocen detalles estará dividida en cuatro bloques, que se desarrollarán en torno a cuatro plazas de la ciudad de Madrid: Puerta del Sol (donde se reivindicarán asuntos como cuidados, servicios públicos y precariedad), Cibeles (Violencias contra las Mujeres), Atocha (Emergencia Planetaria) y Embajadores (Antirracismo).

Batukadas y pasacalles

Sin embargo, la acción reivindicativa de las feministas organizadoras del 8M no se va a centrar tan sólo en ese 8 de marzo. El calendario de acciones en la capital incluye una serie de actividades en la semana previa a la cita principal, que buscan llevar el movimiento feminista a las calles. La estrategia este año pasa por organizar multitud de actos deslocalizados y más reducidos, en lugar de la manifestación masiva en el centro de Madrid de otros años, impensable este año.

«Este año vamos a poner el acento en los barrios y pueblos, nuestro objetivo es descentralizar al máximo las movilizaciones. Comenzaremos con el pistoletazo de salida que será una concentración el día 5 frente al CIE de Aluche».

Para el 7 de marzo, por ejemplo, está previsto un «pasacalles» en la zona de San Blas y Canillejas, de una duración superior a las dos horas (a partir de ese tiempo, Sanidad considera que el riesgo de contagio es mayor). La comitiva tiene prevista una parada frente a la comisaría de Policía Nacional, aunque no especifican con qué motivo. A esa misma hora del domingo también hay convocadas otras concentraciones en diversos puntos de la ciudad.

Otras asambleas locales del movimiento 8M, como la del barrio de La Latina, está difundiendo una convocatoria para el viernes 5 de marzo, en el que la marcha va a protestar contra la existencia de los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE). «Marcha y batukada», anuncian las convocantes.

«Alto riesgo» según Sanidad

Estas convocatorias chocan con las propias normas anti-Covid aprobadas por el Ministerio de Sanidad, que exigen que la situación epidemiológica esté controlada para que eventos de estas características se puedan celebrar, algo que no sucede en la actualidad. El informe ‘Recomendaciones para eventos y actividades multitudinarias en el contexto de nueva normalidad por Covid-19 en España’ califica actos masivos de estas características como «de alto riesgo».

En el documento, aprobado el pasado septiembre, Sanidad obliga a realizar una «valoración global del riesgo» de propagación del virus ante la celebración de un evento multitudinario. Esa valoración, explica, dependerá «entre otros, de la situación epidemiológica, de las características del evento y de la capacidad para la adopción de medidas de prevención y control».

El protocolo de Sanidad establece tres niveles de riesgo, en función de las características del evento en cuestión. Las manifestaciones del Día de la Mujer se encuadrarían en lo que el departamento considera de riesgo «alto», por sus propias características, como el «alto porcentaje de participantes de áreas con mayor incidencia» o la realización de «actividades de alto riesgo durante el evento», como «cantar, contacto físico o compartir materiales». Actividades que, sin duda alguna, se producen en las manifestaciones de este tipo.

Además, se considera también preocupante que no sea «posible mantener la distancia física en ningún momento» o que» un «alto porcentaje de los participantes estén de pie en movimiento durante todo el evento». También se debe valorar si existe «un número elevado de lugares donde se puede producir un contacto estrecho», así como el «consumo de alcohol» o si se trata, como suele ocurrir en las manifestaciones del 8M, de «un evento de larga duración», entendiendo como tal que éste supere las dos horas.

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